Voy a la sala de reuniones, abro la puerta, ya están todos sentados...
- Dani tío ¿para qué nos ha echo venir, qué pasa?
- Sí, ¿y por qué no está Flo?
- A ver a ver, tranquilos, esto no es una reunión sobre el programa, es algo personal, he hablado con Flo y supongo que todos lo habréis notado raro últimamente.
- ¿La verdad? Sí, el otro día pasé por su despacho y le oí llorando, pero ni siquiera me atreví a entrar y preguntarle que le pasaba...
- ¿Y por qué no lo dijiste Natalia?
- No sé, pensé que alomejor me lo había imaginado o que no sería nada, pero, ¿qué pasa?
- A ver, son problemas familiares, más bien su mujer, está en el hospital, aún no saben qué tiene pero creen que puede ser cáncer, su madre falleció de eso..-
- ¡¿Qué?!
Gritan todos a la vez, sorprendidos, lógicamente, nadie dice nada, silencio sepulcral, nadie sabe que decir, Anna es la primera en hablar:
- A ver, pero no puede ser, ¿y Flo por qué no ha dicho nada? Podríamos ayudarle, tiene que confiar en nosotros, somos como una familia.
Comienza a emocionarse y no es la única, todos estamos igual. Con lágrimas en los ojos sigo intentándoles explicar la situación:
- Flo se niega a tomarse un descanso del programa a pesar de que duerme todas las noches en el hospital, y no está bien, es muy duro, lo está pasando muy mal pero se hace el fuerte, la idea es no decirle nada...
Me cortan todos.
- ¿Pero cómo no le vamos a decir nada?
- Sí, hay que apoyarle.
- Por supuesto que hay que apoyarle pero escuchadme, yo le prometí no decir nada y se supone que no deberíais saberlo.
- ¿Y si no quieres que hagamos nada para que nos lo cuentas?
- Sólo por una cosa, aunque no le digáis nada y sin que él note que es por eso, lo único que hay que hacer es intentar hacerle todo más fácil, que esté tranquilo, relajado y que intente pensar en eso lo menos que se pueda, hay que apoyarle sin que él sepa que lo sabemos todos, haced eso, por favor.
Entonces Rául se levanta:
- A ver eso está muy bien pero yo sé como ayudar, mi primo es médico de una clínica privada especializada en estos temas, puedo hablar con él para que se encargue de la mujer de Flo sin ningún coste, ¿qué os parece?
@ClubOtraMovida
viernes, 23 de marzo de 2012
martes, 13 de marzo de 2012
Capítulo 24: Decepción.
Va a empezar el programa y todavía no sé nada de Anna, ¿lo habrá arreglado? Espero que sí porque si no me muero, no quiero meterla a ella en líos.
No aparecen hasta que no empieza el programa y yo apenas puedo concentrarme en el guión, estoy nervioso, ¿qué habrá pasado? Espero a publi para ir a hablar con Annita pero se me adelanta Flo.
- Dani, ¿podemos hablar?
Otra vez lo mismo, pero esta vez me lo dice más tranquilo...
- Por supuesto.
- Mira, yo quería pedirte perdón, he estado hablando con Anna y me ha echo entrar en razón, no puedo evitar que esteis juntos y se nota que os queréis, yo os apoyo.
- Flo no pasa nada...
- Espera que hay más, también tengo que pedirte perdón por lo de Cris, tú no tienes la culpa de que ella se fuese y además sé que para ti tampoco ha sido fácil, lo siento, pero estaba cabreado y supongo que lo pagué contigo...
Le empieza a temblar la voz, me preocupo...
- No tienes que preocuparte con nada, yo también me pasé contigo, me cabreé demasiado, pero... ¿Qué te pasa?
- Nada, problemas en casa...
- Venga, sabes que puedes contar conmigo para lo que sea tío, somos amigos.
- Pero esque no puedes hacer nada...
- Vamos, seguro que tiene solución.
- ¡5 segundos y volvemos!- Oímos decir a Berni.
- Cuando acabe el programa te lo cuento, pero prométeme que no le vas a decir nada a nadie.
- Prometido.
En la siguiente publi hablo con Annita.
- Gracias.
- ¿A mí por qué?
- Por lo de Flo... Lo has arreglado.
- Te lo dije. Además no hice nada, solo le expliqué la situación y nada más, hice lo que debía, no podía dejar que os enfadaseis por una tontería así, os conocéis de hace mucho, no merece la pena.
- Ya bueno, oye... No se si debería decírtelo pero ¿tú sabes que le pasa?
- No, ¿por qué?
- Me ha dicho que tiene problemas en casa y está muy raro.
- Pues no sabía nada...
- Está bien, no le digas nada, le he prometido que no lo iba a hablar con nadie.
- Yo me callo.
- Confío en ti.
- Así me gusta.
Acaba el programa y voy a hablar con Flo...
- Ey, ¿vas a contarme qué te pasa o qué?
- Sí tranquilo... Siéntate.
Me siento y Flo comienza a hablar, según avanza la conversación empieza a llorar, yo lloro con él, intento apoyarle cómo puedo, está destrozado, y yo con él, no le puede estar pasando ésto, no a él, no se lo merece... ¡Joder que injusta es la vida! ¿Porqué a el y no a otro? No puede ser...
sábado, 10 de marzo de 2012
Capítulo 23: ¿Qué debo hacer?
- ¿Pero que pasa Flo?, estás muy serio.
- Otra vez vienes con Anna...
- Sí bueno, estamos juntos.
- ¿Y se va a repetir lo mismo?
- ¿Cómo?
- Sí, igual que con Cris.
- Pero con Cris ahora somos amigos.
- Sí, pero si hubieseis seguido juntos ella seguiría en el programa, hemos perdido una gran reportera.
- ¡¿Qué?! No puedes echarme la culpa a mi de eso, haberle echo una oferta mejor, no te jode.
- Ey tío a mi no me hables así, yo no podía ascenderle a colaboradora que es lo que la ofrecían allí y lo sabes.
- Sí pero cuando ella decidió irse seguíamos juntos y eso no la frenó.
- Porque tú no la pediste que se quedase, si lo hubieses echo se hubiese quedado por ti.
- ¿Y que querías? ¿Que siguiese con ella sin quererla y al final nos hiciésemos mas daño? No seas egoísta tío.
- Mira ya vale, relájate un poco, haz lo que te de la gana, sólo te digo que como también acabes mal con ella y haya mal rollo en el programa o algo el que se va a la calle eres tú, avisado quedas.
- Que sí, lo que tú digas, paso.
Salgo dando un portazo, me ha cabreado muchísimo, ¿qué me echa? ¿pero que es esto? no tiene por qué acabar mal con Anna, no tiene por qué pasar lo mismo.
- Dani ¿qué te pasa?
- Anna cielo, nada Flo, que por lo visto no le sienta bien que estemos juntos, dice que como lo nuestro acabe mal me echa a la calle.
- Bueno tranquilo, mientras que lo nuestro no acabe seguirás en el programa así que ya sabes ¿no me dejes nunca eh?
Me lo dice sonriendo, intentando calmarme, y lo consigue.
- ¿Que no? En cuanto encuentre otro trabajo lo nuestro se acaba, ya lo verás.
- ¿Ah sí? ¿Y si te dejo yo ahora y te echa Flo?
- Venga no, por favor, te lo suplico, no me puedes dejar en la calle, no lo hagas por mí, hazlo por mis hijos.
Me pongo de rodillas mientras le digo eso. Nos empezamos a reír los dos como tontos.
- Anda bobo levántate, ¿qué hijos ni que nada?
- Ah, ¿y tú que sabes si yo tengo algún hijo secreto por ahí?
- Más te vale que no.
- ¿Y si es que sí?
- Te castro.
Nos volvemos a reír, somos dos idiotas, dos idiotas enamorados.
- Déjame que hable yo con Flo, no podéis hacer el programa estando de mal rollo.
- A ver si lo vas a estropear más...
- ¿Qué pasa que no confías en mi?
Y sin esperar respuesta se gira y va hacia el camerino de Flo, espero que lo arregle...
- Otra vez vienes con Anna...
- Sí bueno, estamos juntos.
- ¿Y se va a repetir lo mismo?
- ¿Cómo?
- Sí, igual que con Cris.
- Pero con Cris ahora somos amigos.
- Sí, pero si hubieseis seguido juntos ella seguiría en el programa, hemos perdido una gran reportera.
- ¡¿Qué?! No puedes echarme la culpa a mi de eso, haberle echo una oferta mejor, no te jode.
- Ey tío a mi no me hables así, yo no podía ascenderle a colaboradora que es lo que la ofrecían allí y lo sabes.
- Sí pero cuando ella decidió irse seguíamos juntos y eso no la frenó.
- Porque tú no la pediste que se quedase, si lo hubieses echo se hubiese quedado por ti.
- ¿Y que querías? ¿Que siguiese con ella sin quererla y al final nos hiciésemos mas daño? No seas egoísta tío.
- Mira ya vale, relájate un poco, haz lo que te de la gana, sólo te digo que como también acabes mal con ella y haya mal rollo en el programa o algo el que se va a la calle eres tú, avisado quedas.
- Que sí, lo que tú digas, paso.
Salgo dando un portazo, me ha cabreado muchísimo, ¿qué me echa? ¿pero que es esto? no tiene por qué acabar mal con Anna, no tiene por qué pasar lo mismo.
- Dani ¿qué te pasa?
- Anna cielo, nada Flo, que por lo visto no le sienta bien que estemos juntos, dice que como lo nuestro acabe mal me echa a la calle.
- Bueno tranquilo, mientras que lo nuestro no acabe seguirás en el programa así que ya sabes ¿no me dejes nunca eh?
Me lo dice sonriendo, intentando calmarme, y lo consigue.
- ¿Que no? En cuanto encuentre otro trabajo lo nuestro se acaba, ya lo verás.
- ¿Ah sí? ¿Y si te dejo yo ahora y te echa Flo?
- Venga no, por favor, te lo suplico, no me puedes dejar en la calle, no lo hagas por mí, hazlo por mis hijos.
Me pongo de rodillas mientras le digo eso. Nos empezamos a reír los dos como tontos.
- Anda bobo levántate, ¿qué hijos ni que nada?
- Ah, ¿y tú que sabes si yo tengo algún hijo secreto por ahí?
- Más te vale que no.
- ¿Y si es que sí?
- Te castro.
Nos volvemos a reír, somos dos idiotas, dos idiotas enamorados.
- Déjame que hable yo con Flo, no podéis hacer el programa estando de mal rollo.
- A ver si lo vas a estropear más...
- ¿Qué pasa que no confías en mi?
Y sin esperar respuesta se gira y va hacia el camerino de Flo, espero que lo arregle...
jueves, 8 de marzo de 2012
Capítulo 22: Problemas.
Sólo le puse: "Ya te echo de menos, gracias, te quiero." Fue lo único que pude escribir, no sabía ni que decirla... En cuanto llegué a Madrid me llamó Anna, quedamos esa misma tarde para hablar del fin de semana, no sabía si contarle lo de Cris... No era nada malo pero si yo me ponía celoso con Raúl ella también podría hacerlo...
Llegó a mi casa 15 minutos tarde, nunca llega a la hora, no importa, yo me había entretenido deshaciendo la maleta así que ni me había dado cuenta. Mientras tomamos algo me empieza a hablar de la cena del equipo, incluso me enseña un par de vídeos de Flo, me cuenta que acabaron todos bailando, lo típico, pero me empieza a hablar de Raúl y me pongo nervioso... La corto y le digo que yo también tengo cosas que contarle, así que le empiezo a hablar de Cristina y de lo que hizo por mí.
- ¿Y vino desde Londres así por que sí solo para verte?
Se extraña, es lógico, ella no sabe lo de mis celos...
- Bueno no, ella tenía que venir a Madrid a una cosa de su trabajo y ya que estaba aquí decidió ir a verme...
¡¿Por qué la miento?! No es nada malo, sí, vino a verme, ¿y qué?, alomejor debería haberle dicho la verdad... Bueno, ya está echo.
- Ah vale, bueno es tu amiga, no es tan raro.
No sé si se lo termina de creer pero me da la razón.
Se nos hace tarde hablando así que pasamos la noche juntos, duerme en mi casa.
A la mañana siguiente vamos juntos al programa y de camino a nuestros camerinos me llama Flo.
- Dani tío ven aquí.
Está demasiado serio, ¿qué le pasará a este ahora? Paso a su camerino.
- Siéntate anda, tenemos que hablar...
Llegó a mi casa 15 minutos tarde, nunca llega a la hora, no importa, yo me había entretenido deshaciendo la maleta así que ni me había dado cuenta. Mientras tomamos algo me empieza a hablar de la cena del equipo, incluso me enseña un par de vídeos de Flo, me cuenta que acabaron todos bailando, lo típico, pero me empieza a hablar de Raúl y me pongo nervioso... La corto y le digo que yo también tengo cosas que contarle, así que le empiezo a hablar de Cristina y de lo que hizo por mí.
- ¿Y vino desde Londres así por que sí solo para verte?
Se extraña, es lógico, ella no sabe lo de mis celos...
- Bueno no, ella tenía que venir a Madrid a una cosa de su trabajo y ya que estaba aquí decidió ir a verme...
¡¿Por qué la miento?! No es nada malo, sí, vino a verme, ¿y qué?, alomejor debería haberle dicho la verdad... Bueno, ya está echo.
- Ah vale, bueno es tu amiga, no es tan raro.
No sé si se lo termina de creer pero me da la razón.
Se nos hace tarde hablando así que pasamos la noche juntos, duerme en mi casa.
A la mañana siguiente vamos juntos al programa y de camino a nuestros camerinos me llama Flo.
- Dani tío ven aquí.
Está demasiado serio, ¿qué le pasará a este ahora? Paso a su camerino.
- Siéntate anda, tenemos que hablar...
martes, 6 de marzo de 2012
Capítulo 21: Ella, mi amiga.
Y al girarme la vi, ahí estaba ella, mi amiga, Cristina.
- ¿Pero tú que haces aquí?
Yo estaba alucinando.
- ¿Qué pasa, que una no puede ni venir a hacerte una visita?
- ¿Has venido desde Londres sólo para hacerme una visita?
- Verás, cuando me llamaste te vi tan preocupado que sentía que en un momento como este tenía que estar a tu lado y apoyarte en todo lo que pudiese, así que ayer pedí el día libre para poder coger un vuelo hasta Madrid y después venir hasta aquí a ver tu actuación.
- ¿En serio has echo todo eso sólo por mi?
- ¿Y porqué no iba a hacerlo? Para algo están los amigos.
- ¿Amigos? En serio, tú eres más que eso, eres una hermana, eres, eres... Ya no se ni lo que eres, no sé ni como puedo darte las gracias por esto.
Empezó a temblarme la voz, me estaba emocionando muchísimo. Y en cuanto la primera lágrima bajó de mis mejillas ella se acercó a mi y acariciando esa misma mejilla me dijo:
- Ey, ¿qué haces? No tienes por qué llorar, ni siquiera tienes nada que agradecerme, me conformo con haberte echo sonreír.
- Eres increíble.
Y nos abrazamos, me sentí como un niño, vulnerable e indefenso, ella era la única que podía arroparme en ese momento. Pasamos la noche por ahí hasta las 6 de la mañana que ella tenía que coger el autobús para el aeropuerto y yo el Ave, no quería despedirme de ella, no sabía cuando la iba a volver a ver y después de lo que había echo por mí no quería que nos separásemos, otra vez no. Pero no podía evitarlo, esta vez la despedida fue más rápida, supongo que para intentar evitar el dolor, aun así no lo conseguimos, me pasé el viaje de vuelta con lágrimas en los ojos aunque intentando no llorar y en cuanto llegué a Madrid la escribí un Whatsapp para cuando ella pudiese leerlo, sólo le puse...
- ¿Pero tú que haces aquí?
Yo estaba alucinando.
- ¿Qué pasa, que una no puede ni venir a hacerte una visita?
- ¿Has venido desde Londres sólo para hacerme una visita?
- Verás, cuando me llamaste te vi tan preocupado que sentía que en un momento como este tenía que estar a tu lado y apoyarte en todo lo que pudiese, así que ayer pedí el día libre para poder coger un vuelo hasta Madrid y después venir hasta aquí a ver tu actuación.
- ¿En serio has echo todo eso sólo por mi?
- ¿Y porqué no iba a hacerlo? Para algo están los amigos.
- ¿Amigos? En serio, tú eres más que eso, eres una hermana, eres, eres... Ya no se ni lo que eres, no sé ni como puedo darte las gracias por esto.
Empezó a temblarme la voz, me estaba emocionando muchísimo. Y en cuanto la primera lágrima bajó de mis mejillas ella se acercó a mi y acariciando esa misma mejilla me dijo:
- Ey, ¿qué haces? No tienes por qué llorar, ni siquiera tienes nada que agradecerme, me conformo con haberte echo sonreír.
- Eres increíble.
Y nos abrazamos, me sentí como un niño, vulnerable e indefenso, ella era la única que podía arroparme en ese momento. Pasamos la noche por ahí hasta las 6 de la mañana que ella tenía que coger el autobús para el aeropuerto y yo el Ave, no quería despedirme de ella, no sabía cuando la iba a volver a ver y después de lo que había echo por mí no quería que nos separásemos, otra vez no. Pero no podía evitarlo, esta vez la despedida fue más rápida, supongo que para intentar evitar el dolor, aun así no lo conseguimos, me pasé el viaje de vuelta con lágrimas en los ojos aunque intentando no llorar y en cuanto llegué a Madrid la escribí un Whatsapp para cuando ella pudiese leerlo, sólo le puse...
sábado, 3 de marzo de 2012
Capítulo 20: Ánimos.
Al día siguiente era viernes, fui al programa e intentaba tragarme los celos, Flo y el resto decidieron hacer una merienda-cena para todo el equipo, yo puse la excusa de que tenía cosas que hacer, no estaba de ánimos para eso, Anna decidió que sí iría, y estaría Raúl... Quizás eso era lo mejor, si ahí no pasaba nada podría terminar de confiar en ella. En cuanto acabó el programa me despedí de Anna y me fui a mi casa, quería dormir y descansar, mañana temprano tenía que salir pronto para Oviedo, tenía que actuar con Rechaze Imitaciones.
Sonó el despertador a las 6 de la mañana, lo apagué me di la vuelta y me volví a dormir, a las 6 y media sonó el teléfono.
- ¡Vamos Dani despierta!
Era Chuspi.
- ¿Cómo sabes que estaba dormido?
- Siempre haces lo mismo, levántate y en 20 minutos estoy en tu casa.
- Hecho.
Me di una ducha rápida y mientras estaba desayunando llegó Chuspi.
- Date prisa o perderemos el Ave.
- Ya voy, ya voy, afloja un poquitín.
Desayuné rápido y nos fuimos a coger el tren, en el viaje de ida me puse los cascos, en mi iPhone empezó a sonar "gracias" de Despistaos y un escalofrió recorrió mi cuerpo, cuando hice un mes con Cris le monté un vídeo con fotos con fotos nuestras y de fondo esa canción.
El resto del viaje fue relajado, a ratos me dormí pero siempre me despertaba Chuspi con alguna de sus bromas. Llegamos allí, comimos, fuimos a dejar las cosas al hotel y justo después al teatro a preparar la actuación. Hice mi espectáculo y el público se volcó como nunca, pancartas, aplausos, gritos de ánimo... Me emocionaron de verdad, ellos son la razón por la que hago esto, consiguieron que me olvidase de todo por un instante, me hicieron sentir tan bien...
A la salida me puse a firmar un par de autógrafos y a hacerme fotos como siempre, entonces oí una voz familiar que me dijo:
- ¿A mí me firmarás un autógrafo no?
Y al girarme la vi, ahí estaba...
Sonó el despertador a las 6 de la mañana, lo apagué me di la vuelta y me volví a dormir, a las 6 y media sonó el teléfono.
- ¡Vamos Dani despierta!
Era Chuspi.
- ¿Cómo sabes que estaba dormido?
- Siempre haces lo mismo, levántate y en 20 minutos estoy en tu casa.
- Hecho.
Me di una ducha rápida y mientras estaba desayunando llegó Chuspi.
- Date prisa o perderemos el Ave.
- Ya voy, ya voy, afloja un poquitín.
Desayuné rápido y nos fuimos a coger el tren, en el viaje de ida me puse los cascos, en mi iPhone empezó a sonar "gracias" de Despistaos y un escalofrió recorrió mi cuerpo, cuando hice un mes con Cris le monté un vídeo con fotos con fotos nuestras y de fondo esa canción.
El resto del viaje fue relajado, a ratos me dormí pero siempre me despertaba Chuspi con alguna de sus bromas. Llegamos allí, comimos, fuimos a dejar las cosas al hotel y justo después al teatro a preparar la actuación. Hice mi espectáculo y el público se volcó como nunca, pancartas, aplausos, gritos de ánimo... Me emocionaron de verdad, ellos son la razón por la que hago esto, consiguieron que me olvidase de todo por un instante, me hicieron sentir tan bien...
A la salida me puse a firmar un par de autógrafos y a hacerme fotos como siempre, entonces oí una voz familiar que me dijo:
- ¿A mí me firmarás un autógrafo no?
Y al girarme la vi, ahí estaba...
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