Nos quedamos los tres en ese sitio tomando algo, charlando, riéndonos, Ainoha me cae muy bien, es divertida, y alegre, creo que nos vamos a llevar bastante bien, y además me ha ayudado a encontrar a Annita, eso es otro punto a su favor.
Pasamos gran parte de la tarde ahí disfrutando de un rato los tres, cuando Ainoha tiene que irse decido ir con Anna a otro sitio, a celebrar la reconciliación le digo, la vendo los ojos y la llevo hasta donde quiero.
- Ahora tienes que esperar aquí, he conseguido convencer a una chica muy maja de que se quede vigilandote así que ni se te ocurra quitarte la venda ¿vale?
- Ey pero dime donde estamos.
- ¡Tendrás que esperar!
- Vaale...
Vuelvo al rato, intento no tardar mucho.
- Ven, sube conmigo.
Le doy las gracias a la chica que se ha quedado vigilandola y subo con Anna para arriba.
- ¿Queda mucho?
- Tranquila, ya hemos llegado
La quito la venda de los ojos y lo ve, se emociona.
- Dani pero... ¿qué es todo esto? Es precioso...
- Es una pequeña sorpresa.
- ¿Pequeña? Es lo más bonito que han echo por mi nunca.
- Anda, no seas exagerada.- Le digo sonrojandome.
He preparado la azotea de encima de mi piso, he puesto una mesa con un par de sillas, pétalos de rosas por todas partes y unas cuantas velas, me apetece estar con ella ahí arriba, está tan alto que nadie nos ve, los dos solos, a la luz de la luna, juntos.
Pasamos un rato hablando, comemos un par de cosas que había subido de mi casa, y después nos tumbamos en el suelo en unas mantas, a mirar las estrellas, sus ojos brillan con el reflejo de la luna, y la veo preciosa y la beso, ella me besa a mí, y seguimos así un rato, tumbados en el suelo, en medio del ruido de la ciudad, besándonos...
No hay comentarios:
Publicar un comentario