Y mientras nos besábamos comenzó a subirme la camiseta, al principio me puse nervioso pero después incluso la ayudé, y voló el resto de nuestra ropa, casi sin darme cuenta estábamos los dos casi desnudos, cuerpo con cuerpo, piel con piel, quería recorrer cada centímetro, cada milímetro de su piel a besos, y lo hice, ella estaba tan bella bajo la luz de la luna... Su piel resplandecía, y de repente parecía una niña, pequeña e indefensa, pidiendo calor, besos, amor...
Intenté mirar si nos vería alguien pero el edificio era tan alto que era imposible que nadie pudiese vernos, y así, abrazados bajo la luz de la luna hicimos el amor, acabamos con un beso infinito, eterno, deseando que nuestros labios jamás se separasen.
Un "te amo" salió de sus labios, supe que desde ese momento todo había cambiado...
Pasó esa noche en mi casa, me puse pronto el despertador y la preparé el desayuno, tostadas, bollos, zumo, leche, café... De todo para que ella pudiese elegir, se lo llevé a la cama, la desperté a besos y pude ver esa sonrisa de oreja a oreja tan bonita, incluso emocionada, me lo agradeció con un beso.
- Dani, pero esto es mucho, no tenías por qué hacerlo.
- Te mereces esto y más.
Y nos besamos, y desayunamos, juntos, todo parecía sacado de una novela romántica o incluso una película, pero yo no podía evitar pensar en el sueño que había tenido esa noche, era Anna, con otro, esa imagen me atormentaba cada segundo, "bueno, solo es un sueño", pensé, así que decidir pasar de ello el resto del día, lo que no sabía era que lo iba a recordar más pronto de lo que creía, en cuanto desayunamos nos fuimos al trabajo y...
DIOS! *-* SIGUIENTEEEEEEEEEE! jaja
ResponderEliminarMe encanta! no se cuantas veces lo he dicho ya x)