@ClubOtraMovida

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jueves, 21 de junio de 2012

Epílogo

Suena el despertador, me levanto, voy al baño y me lavo la cara, voy a la cocina a desayunar algo rápido antes de irme a trabajar. Me quedo mirando la única fotografía que me queda de los dos juntos, como todos los días... Espera, hoy es distinto, ¿y el dolor en el pecho? ¿Y las ganas irrefrenables de llorar? ¿Y los recuerdos en mi mente a cada segundo? Nada de eso aparece, han pasado más de 3 meses y ya no siento nada de eso, hoy puedo decir que por fin lo he superado, no la he olvidado pero por fin he dejado de estar enamorado de ella, ya no voy a volver a sufrir más por no estar con ella, por fin, se acabó ese sufrimiento, por fin puedo seguir viviendo, por fin podré volver a ser feliz sin necesidad de tenerla a mi lado. Y sin poder evitarlo me entra un poco de nostalgia, estoy feliz pero en el fondo echo de menos todo lo que he llegado a sentir por ella, dudo que lo vuelva a sentir por nadie más...
Termino de desayunar, me visto y salgo para el plató. Cuando llego la veo de lejos, no me atrevo a acercarme, hasta ahora no he hablado con ella ningún día fuera de cámaras y aunque ya no sienta lo mismo por ella no me veo capaz todavía de afrontar una situación así, así que me voy directamente a mi camerino a leerme el guión de hoy.
Durante el programa todo normal, empecé muy bien, nunca me hubiese imaginado lo que iba a pasar...
Entre el público estaba mi hermano Nacho como muchas otras veces, pero ésta vez, cuando Flo pidió que le enfocasen como suele hacer no pude evitar fijarme en la chica que tenía a su lado... Pelo castaño claro con tonos rubios y bastante largo, ojos claros, de un color verde-azulado precioso, como ella, y una sonrisa que me deja hipnotizado... Algo se me remueve por dentro, no sé que será, pero ni siquiera con Anna había sentido esto desde el primer momento, es mucho más fuerte que eso...
- Dani, Dani, que hay que seguir con el programa.
Me dice Flo moviéndome el brazo.
- ¿Qué?
- Tío que te has quedado empanado.
- Ah ya, es que estaba pensando que me quedan las dos últimas actuaciones de Rechace Imitaciones en Madrid y Barcelona y que nadie se las puede perder.
- Anda tío no turres.
Salgo del paso como puedo, inventándome algo, claramente... Durante el programa no puedo evitar quedarme embobado en su mirada un par de veces más, es preciosa...
Termina el programa y lanzo un enorme suspiro, por fin, si llega a durar una hora más me olvido hasta de hablar. Voy a mi camerino a por una par de cosas. Salgo hacia el aparcamiento para ir a por mi hermano e irnos los dos con mi coche. Doblo la esquina y le veo, pero no está sólo, está con... Espera, está con ella, con esa chica, esa chica tan perfecta... Sólo me da tiempo a oír como se despiden...
- Bueno pues ha sido un placer conocerte.
- Lo mismo digo, tienes mi número así que ya sabes, cuando te apetezca me llamas.
- Eso está hecho... Diana jajajajajaja
- Jajajajaja no seas bobo, ya hablaremos.

Diana... ¿Es ese su nombre? Antes de que pueda preguntarle me ve y comienza a avasallarme él.
- Tío, ¿la has visto? Esa chica es increíble, la acabo de conocer y me ha encantado, es perfecta, recuérdame que la llame cuanto antes, quiero volver a verla.
- Venga... No será para tanto.
- Que no dice, eso lo dices porque tú no has hablado con ella, tiene los mismos gustos que yo, sobre todo musicales, es simpática, divertida, cariñosa, alegre... Aparte de que es preciosa pero supongo que de eso ya te habrás dado cuenta.
- Sí bueno, es bastante guapa...
- Es más que eso...
- Anda vámonos a casa, Romeo.
Mierda, parece que le gusta, y es mi hermano, no puedo preguntarle con ella, no puedo intentar nada, sólo me queda esperar a ver que pasa entre ellos y soñar hasta entonces con ella, con ese nombre, Diana...

CONTINUARÁ...

miércoles, 20 de junio de 2012

Capítulo 30: Fuiste tú...

Y yo me quedo ahí, tirado, como una colilla, en lo más profundo de mi corazón aún espero que vuelva, que se arrepienta y retroceda, que vuelva a por mí, que me bese en los labios y que ambos hagamos como si nada hubiese pasado, pero no es así, pasan las horas y ella no regresa.
Comienza a llover y decido marcharme de ahí, volver a casa, me tiro en la cama y empiezo a pensar, no dejo de pensar en ella, y por lo tanto no puedo dejar de llorar, por lo menos ésta semana es fiesta y no hay programa, si tengo que verla todos los días me muero, bajo la persiana y cierro la puerta, no quiero ser consciente del paso del tiempo, me duermo, me despierto de vez en cuando pero sólo me quedo tirado mirando al techo esperando a que pase el tiempo y al final del aburrimiento me vuelvo a dormir, y así más de 50 veces... Al final me canso de eso, llega un momento en el que no puedo dormir más, parece como si llevase durmiendo 3 días seguidos. Levanto la persiana, la luz del solo me hace daño a los ojos, de la oscuridad supongo, miro el móvil, 173 llamadas perdida, ¿cómo es posible? Las abro, miro a ver de quién son: 52 de Flo, 15 son de mi madre, otras 67 de mi hermano, 35 de Cris y las 4 restantes de números desconocidos... Empiezo a llamarlos 1 a 1.
- ¿Flo?
- Dani tío, ¿estás bien?
- Sí, ¿porqué?
- No sé, no contestabas al teléfono y después de todo lo que ha pasado estaba preocupado por ti, es normal, entiéndeme...
- No tienes de qué preocuparte, estoy perfectamente, de verdad.
- Está bien, pero el lunes quiero verte aquí bien puntual, ¿entendido?
- ¡A sus órdenes capitán!
- Así me gusta.

No sé si iré, la verdad, no sé como voy a soportar tener que ver a Anna y saber que ya no es mía, que no voy a poder volver a tenerla a mi lado, no poder besarla...

- ¿Sí?
- Nacho, soy yo Dani.
- Ey, ¿porqué no contestabas?
- He estado muy liado.
- ¿Liado? Ya claro, mamá te estuvo llamando para que vinieses a comer esta semana porque sabía que tenías vacaciones y como no la contestabas se empezó a preocupar, así que yo llamé a Flo y me lo ha contado todo...
- ¡¿Qué?!
- Sí, entiéndelo, estábamos muy preocupados por ti...
- Ni que fuese para tanto... Bueno, dile a mamá que no se preocupe que estoy bien y que en cuanto pueda voy para allá.
- ¿Pero tú estás bien?
- Que sí, no seas pesado, tú dile eso y ya está
- Pero...

Antes de que pueda decir nada más le cuelgo, que pesados están todos de verdad...
A Cris ya no me apetece llamarla, seguro que intenta echarme la bronca como todos los demás, mejor le dejo un mensaje: "Ey guapa, ¿qué tal? Que acabo de ver tus llamadas y bueno... Supongo que a ti también te lo habrán contado todo pero que no te preocupes, que estoy perfectamente, sólo necesitaba descansar, ya nos veremos. Besos."
No pasan ni 5 minutos y ya recibo su respuesta: "¿Tú estás loco o qué? ¿Que necesitabas descansar? ¿Y 6 días te pareen suficientes o piensas seguir descansando? No sabes lo preocupada que me tenías, de verdad... En cuanto el señorito le apetezca y vea que ya ha descansado lo suficiente que me llame..."
Dejo de leer, espera, ¿qué ha dicho?¿6 días? No puede ser, miro la fecha, tiene razón, ya es viernes otra vez, llevo 6 días metido en la cama, sin comer y sin hacer nada, es imposible, no puede ser...
La verdad, tampoco me extraña, ahora que no la tengo no me quedan motivos para seguir, ni fuerzas, ésto es muy duro, no sé cuanto tiempo lo podré soportar...
Decido mandar otro mensaje, ésta vez a Anna:
"Anna, sólo quiero pedirte perdón, otra vez, sí, quiero darte las gracias por cada buen momento que me has echo pasar a tu lado y quiero decirte que aunque esto va a ser muy duro para mí sólo espero que algún día pueda volver a mirarte a los ojos sin sentir esto que me quema por dentro, y poder llevarnos lo mejor posible. Que aunque ésto no tenga solución quiero que siempre recuerdes que tu has sido mi primer amor, amor del de verdad..."





jueves, 14 de junio de 2012

Capítulo 29: El final del cuento de hadas.

Me levanto con la boca reseca, dolor de cabeza y un malestar general, no recuerdo nada de lo que pasó ayer, supongo que salimos de fiesta, no sé... Voy a buscar el móvil para mirar la hora, no lo encuentro, ¿dónde lo habré metido? Espera, me viene un pequeño flashback, recuerdo estar en la discoteca, coger el móvil y lanzarlo contra el suelo, sin más, no recuerdo el por qué, sólo verlo después en el suelo echo añicos... Intento levantarme de la cama, me cuesta mucho esfuerzo, apenas siento las piernas, voy a la cocina, tengo hambre, me apetece desayunar algo...
¿Desayunar? Son las 7 de la tarde, casi mejor que meriende... Me preparo un sandwich y tardo menos en comérmelo que en prepararlo, vuelvo a mi habitación, quiero hacer la cama antes de vestirme e irme, subo la persiana y veo su foto, perfecta como siempre, su pelo rubio rizado, esos ojos claros perfectamente maquillados resaltando su belleza y ese cuerpo, ese cuerpo perfecto...
Y es entonces cuando empiezo a recordar, los recuerdos invaden mi mente como pequeñas diapositivas de la peor de mis pesadillas, recuerdo la discoteca, todos bebiendo, Anna y Raúl bailando, yo con dos copas de más empiezo a discutir con Anna, recuerdo los gritos, la pelea, la recuerdo marchándose de aquel sitio, mis posteriores lágrimas y el resto de la noche en aquel frío y oscuro sofá, frío y oscuro por no tenerla a mi lado...
Me empiezo a encontrar aún peor si cabe, ¿qué es este dolor que invade mi pecho? Me ahogo, no puedo respirar, comienzo a desvanecerme, cierro los ojos y una vez más comienzan a pasar por mi mente unas diapositivas, esta vez me gustan más, salgo yo, con ella, la primera vez que la vi llorar, el primer beso, el dejarlo todo por ella, los dos en aquella azotea de nuestra primera vez, la primera pelea y la posterior reconciliación, cada beso y cada lágrima derramada por ella, nuestra historia perfecta, nuestro cuento de hadas...
Pero estos recuerdos me duran poco, abro los ojos, los recuerdos desaparecen y esas imágenes de Anna se van con ellos, me duele...
No creo que pueda aguantar mucho más este dolor, cojo el teléfono y la llamo... Suena el primer tono, el segundo, el tercero... No creo que lo coja...
- ¿Si? ¿Hola? ¿Quién es? ¿Hay alguien?
Al oír su voz no puedo evitar colgar, la he llamado sí, pero ¿para qué? ¿Qué le voy a decir? No lo sé, supongo que tendré que improvisar...
Otra vez el primer tono...
- ¿Hola? ¿Quién es? Si es una broma no tiene gracia... Voy a colgar.
- ¡No espera!
- ¿Dani? ¿Eres tú...?
- Sí, soy yo...
- ¿Qué quieres?
- Hablar contigo, necesito verte...
- No sé si es buena idea.
- Por favor, lo necesito, te lo pido como último favor, después si quieres puedes mandarme a la mierda pero por favor, tengo que decirte algo
- Está bien, te veo en 20 minutos en el parque de siempre.

No sé como pero lo he conseguido, voy a verla... Me visto lo más rápido que puedo y salgo corriendo, quiero verla cuanto antes... La espero, parece que tarda... Espera, sólo han pasado 5 minutos, es normal que no haya llegado... Y entonces aparece, de repente, la veo tan preciosa como siempre o incluso más, no puedo perderla, la necesito a mi lado.
- ¿Llevas mucho esperando? He llegado lo más rápido que he podido.
Ni siquiera me saluda...
- No, acabo de llegar.
- Está bien, ¿qué querías decirme?
- Verás, lo siento...
- Ya está, lo pasado pasado está, no hay más...
- No, espera, déjame terminar... Lo siento por haberme comportado como un idiota, lo siento por no haberte valorado, lo siento por haber dudado de ti aunque haya sido por un instante, lo siento por no haberte tratado como te mereces, lo siento por no haberte valorado lo suficiente, lo siento por no haber sabido quererte, lo siento por haberte dejado a escapar aún sabiendo que eres lo que más necesito en esta vida, lo siento por haberte gritado, lo siento por no haberte entendido (comienza a temblarme la voz y mis lágrimas comienzan a caer por mis mejillas), lo siento por haber sido un estúpido, un estúpido enamorado, lo siento por como te traté ayer, lo siento por cada lágrima que hayas derramado por mí, en resumen, lo siento por todo...

Entonces ella comienza a llorar conmigo, intenta decirme algo pero apenas le salen las palabras...
- Dani yo... Yo si que lo siento, siento que esto no pueda continuar, te amo a más que a nada y sé que tu también me quieres pero créeme, esto no puede salir bien... Lo siento, de verdad que lo siento mucho...

Me da un beso en la mejilla y se marcha, la veo alejándose, al principio despacio, después casi corriendo.